La Producción y la Importación Haitianas Amenazadas por la Ayuda Humanitaria
Representando cerca del 25 % del PIB, la agricultura es el sector menos
el afectado por el sismo del 12 de enero de 2010. En efecto, las infraestructuras
agrícolas rurales, los sistemas de irrigación y la producción sufrieron
el menor daño. El medio rural es afectado sobre todo por el hecho de que
una buena parte de la población del área metropolitana de Puerto Príncipe
fue a refugiarse en zonas rurales, según el informe de la Coordinación
Nacional para la Seguridad Alimentaria (CNSA) anunciando que los efectos
negativos de esta migración serán sentidos más tarde.
Las informaciones publicadas por el CNSA que concierne a los precios de
los productos de primera necesidad tienen en cuenta un alza de los precios
en las ciudades de provincia mientras que en las regiones más afectadas
por la catástrofe, se exhiben a la baja.
Este fenómeno se explica por la afluencia y la distribución desordenada
de la ayuda humanitaria en las zonas devastadas sin tener en cuenta la
producción local que aumentó en 2009 y que todavía se mantiene en 2010.
Lo demuestran los productos de toda clase que continúan alimentando los
mercados periféricos del área metropolitana a pesar del sismo, observa
Gary Matías de la CNSA que cree que la llegada de la asistencia alimenticia
puede constituirle un freno a la producción de verduras a Kenscoff, a
la producción de arroz en Gonaïves, y a la de maíz que proviene del sur
del país.
Esta situación desanima a los productores y los importadores locales.
Los costes de producción y de importación no permiten seguir el ritmo
impuesto por las agencias humanitarias que, a través de su modo de distribución
de la ayuda, constituyen una amenaza efectiva a la producción local.
Para paliar el problema, el responsable del CNSA propone un plan de entrega
de la ayuda según el cual las autoridades haitianas deberían ponerse de
acuerdo con las agencias humanitarias sobre una cuota de arroz que el
país puede recibir durante un período determinado.
Según este plan, la cantidad de cereales que el país puede recibir en
términos de ayuda está en el orden de 17 mil toneladas para los cuatro
primeros meses de la catástrofe, de enero a abril-mayo. Y a partir de
finales de mayo, principios de junio, fecha que coincide con las cosechas
de primavera, esta cuota debería disminuir para alcanzar el equivalente
de nueve mil toneladas de cereales.
Fuente:
www.lenouvelliste.com 17/02/2010